Un viaje para descrubrir el ritmo de la tierra a través de la fabricación de tu propio tambor ceremonial.

Ser testigo del proceso del nacimiento de nuestro instrumento a través de nuestras propias manos abre las puertas de nuestra memoria. Desde el inicio el tambor nos habla, nos susurra, nos canta llevandonos a casa, a la memoria de unidad. Y asi nace un aliado, una aliada del camino para llevarnos a la fuente de tu propia sanación e inspirar la de otros a través del sonido sagrado.

Viajaremos con su forma, son su sonido y compartiremos danzas sagradas para descansar en el vientre sagrado. Elevaremos la voz abriendo puertas a la memoria sagrada. Todo, uniendo, tejiendo las fases del nacimiento de tu tambor único, vivo y sagrado.

Una vez manifestado, el tambor canta y simplemente escuchamos. Nos va anunciando la vida, los ires y venires de nuestra propia danza sobre la tierra.